top of page

Apego ansioso y apego evitativo

Actualizado: hace 5 días

Por qué siempre te fijas en quien no te hace caso


Dos sillas en el agua, representan dos personas con diferentes tipos de apego (ansioso y evitativo)


Tú quieres más cercanía, y la otra persona necesita "espacio".


Tú mandas un mensaje largo explicando cómo te sientes, y la otra persona contesta "ok" o desaparece dos días.


Tú sientes que estás pidiendo demasiado y el otro siente que le están ahogando.


¿Por qué ocurre esto una y otra vez? ¿Es mala suerte? No. Es la Teoría del Apego en acción, la famosa y dolorosa danza entre el Apego Ansioso y el Apego Evitativo.


¿De dónde viene esto? No, no naciste así


Nuestros estilos de apego se forman en la infancia, con nuestros padres/cuidadores y se confirman en nuestras primeras relaciones adultas. Es la forma en que nuestro cerebro aprendió a sobrevivir y a gestionar el amor.


  • El estilo Ansioso (El perseguidor)


Origen: Probablemente tuviste cuidadores inconsistentes, a veces estaban muy presentes y cariñosos, y otras veces fríos o ausentes. Aprendiste que el amor es impredecible, así que tienes que estar hipervigilante para no perderlo.


Tu fuerte: Eres muy empático/a, sabes leer las emociones de los demás y te entregas a fondo.


Tu talón de Aquiles: Tu sistema de alarma se activa ante la mínima señal de distancia, un mensaje no contestado, un tono de voz seco. Piensas: "¿Hice algo mal?", "¿Ya no le gusto?". Necesitas validación constante para calmar esa inquietud.


Qué me pasa en mis relaciones: "Necesito saber que estás ahí para estar bien".


  • El estilo Evitativo (El distanciador)


Origen: Probablemente tus necesidades emocionales fueron ignoradas o rechazadas, aprendiste que depender de los demás es doloroso o inútil, así que desarrollaste una coraza de autosuficiencia. "Yo me lo guiso, yo me lo como".


Tu fuerte: Eres independiente, autónomo/a y mantienes la calma en crisis.


Tu talón de Aquiles: Cuando sientes que alguien se acerca demasiado o la relación se pone "intensa", tu sistema de alarma dice: "Peligro, te van a quitar tu libertad o te van a hacer daño". Y te alejas física o emocionalmente.


Qué me pasa en mis relaciones: "Necesito alejarme para sentirme seguro".


La Trampa: ¿Por qué se atraen?


Parece contraintuitivo, pero se atraen como imanes. ¿Por qué? Porque confirman sus creencias inconscientes.


1. El Ansioso busca cercanía. El Evitativo se aleja.


2. Al alejarse, el Ansioso entra en pánico y "protesta" (llama más, reclama, llora).


3. Esta protesta agobia más al Evitativo, que se aleja más.


4. El Ansioso confirma su miedo: "Todos me abandonan".


5. El Evitativo confirma el suyo: "Todos me agobian y quieren controlarme".


Esta dinámica genera picos de adrenalina y dopamina brutales. La incertidumbre de "¿me escribirá?" crea una adicción. Por eso, cuando conoces a alguien con Apego Seguro (que no juega, que es constante), a veces te parece "aburrido" o que "falta chispa". Esa chispa que echas de menos es, en realidad, ansiedad.


Cómo romper el ciclo y sanar


Si te has identificado, no entres en pánico. El apego no es una sentencia de por vida, se puede cambiar hacia un Apego Seguro.


Si eres Ansioso/a:


1. Aprende a auto-calmarte: No le des el control de tu paz mental al otro. Cuando sientas la urgencia de llamar o escribir, para, respira. Valida tu emoción tú mismo antes de pedir validación fuera.


2. Cree a la gente cuando te dice quién es: Si alguien te dice "no quiero nada serio" o "soy complicado", CRÉELE. No es un reto para que tú le salves con tu amor.


Si eres Evitativo/a:


1. Identifica tu necesidad de huida: Cuando quieras desaparecer, pregúntate: "¿Realmente esta persona me está agobiando o es mi miedo a la intimidad?".


2. Comunica en lugar de hacer ghosting: Un simple "Necesito un par de horas para mí, luego hablamos" puede evitar que la otra persona entre en pánico y te persiga.


Para ambos: Busca el Apego Seguro.


Hay personas que no huyen y que no agobian, que dicen lo que sienten, que son consistentes y predecibles. Al principio pueden parecer menos "excitantes", pero son las que construyen felicidad a largo plazo. El amor sano es paz, no una montaña rusa.


Si te sientes identificado/a con lo que te he contado, aquí tienes tu espacio seguro para hablarlo, lo hablamos en mi consulta del barrio de Chamberí (Madrid) u online.




Comentarios


bottom of page